MONUMENTO

El 13 de octubre de 1973 se inauguró, en la entrada principal del IES Fernando Blanco, el monumento dedicado a recordar la figura del filántropo ceense.
La iniciativa corrió a cargo de la Comisión Gestora Pro-Monumento a D. Fernando Blanco de Lema, presidida por D. Juan Sánchez García, y en la cual participaron personas de los distintos estamentos sociales y culturales de Cee y comarca.
Esta Comisión Gestora hizo llegar al Patronato de la Fundación, en ese momento formado por D. José Sánchez García, D. Antonino Castro García y D. José Luís Fernández Mosquera, su idea, la cal recibió el visto bueno por parte del citado patronato.
Citando textualmente las palabras de D. Juan Sánchez García, el motivo que los impulsó a llevar adelante esta propuesta fue “erigir a D. Fernando Blanco de Lema un monumento que, a tenor de su obra trascendente, sea el exponente visible del agradecimiento, cariño y respeto por un hombre que, elevándose de la nada con tesón, supo en su momento álgido, ofrecer generosamente a su pueblo el cuantioso fruto de su trabajo, haciendo a esta villa depositaria y dueña de un legado material y cultural que la honra y valora, no sólo a nivel comarcal, sinó en todo el ámbito regional”.
Después de una ardua selección de proyectos, con unánime coincidencia de criterios, resultó seleccionada la propuesta del afamado escultor nicrariense, Andrés Barbazán Ferreira.
El conjunto monumental está constituído por un esbelto pedestal en forma de prisma cuadrangular engarzado a un tronco de cono invertido, con amplio basamento, sobre el que van colocadas dos parejas de figuras alegóricas, esculpidas en granito gris. Sobre el pedestal, de cuerpo entero, la prócer figura de D. Fernando Blanco, en fundición de bronce, reproducción fiel del famoso cuadro de Federico de Madrazo que se encuentra expuesto en el Museo. En la parte inferior del monumento puede leerse una placa con la inscripción: “A Don Fernando. Promotor de la enseñanza. Eterna gratitud. Octubre 1973”.
Para llevar adelante esta iniciativa y las obras de acondicionamiento y reestructuración de la antigua entrada del Instituto, se contó con fondos logrados por pública suscripción y, con la ayuda incondicional de los organismos afectos: Ayuntamiento, Obras Públicas y Ministerio de Educación y Ciencia.