15sepia - ccopia

GABINETE Hª NATURAL

La concepción de las ciencias naturales en aquel entonces no era, por supuesto, la misma que tenemos hoy en día. Se trataba básicamente de una ciencia descriptiva, preocupada por una correcta clasificación de los ejemplares de los tres reinos en los que antes dividían la naturaleza (vegetal, animal y mineral). Ligados a este estudio descriptivo, los gabinetes de Historia Natural de los centros de enseñanza cobraron una trascendental relevancia e importancia.
El Gabinete de Historia Natural de la Fundación Fernando Blanco de Lema fue instalado en el curso 1890-91, aunque la compra de material comienza con anterioridad. En un primer momento constaba de cerca de 400 ejemplares de animales, entre los que se incluían esqueletos de los grupos más representativos, más de 2000 conchas de moluscos, unos 500 minerales, otros tantos fósiles, y casi 1000 especies vegetales ordenadas en 9 herbarios. A pesar de que en Galicia otras colecciones reflejan el interés por recolectar materiales autóctonos, en la de Cee, si exceptuamos los insectos, los aportes locales son mínimos y esporádicos.
La primitiva colección de animales estaba formada basicamente por ejemplares europeos, en su mayoría franceses, y un alto porcentaje de especies exóticas. Desgraciadamente hasta nuestros días sólo llegaron en torno a un centenar de muestras, entre las que destaca la gran proporción de esqueletos.
Es especialmente lamentable la pérdida de la colección de insectos, que abarcaba más de 2000 ejemplares, casi la mitad de los cuales eran gallegos, recogidos y preparados por el eminente catedrático D. Jerónimo Macho Velado. Las muestras conservadas en alcohol (arácnidos, anélidos, etc) tampoco llegaron hasta nuestros días.
Hoy en día, a pesar de estar reducida a la mitad, aún llama poderosamente la atención la amplísima colección de conchas de moluscos, no sólo por la cantidad de ejemplares que la forman, alguno de ellos de gran interés, sinó también por su magnífico estado de conservación.
De la colección inicial de minerales y rocas quedan unos 380 ejemplares, no destacando éstes especialmente por su calidad, lo que nos hace suponer, viendo la categoría de las demás colecciones, que se perdieron las muestras más significativas.
La colección de fósiles se mantiene prácticamente íntegra, y de las 1000 especies vegetales, que conformaban los herbarios, sólo se perdieron 107, es decir, se conserva un 90%.
Toda esta colección se completó con un esqueleto humano y un hombre clástico, adquiridos, como la mayoría de las piezas, en París, y que se conservan perfectamente. Existían también modelos anatómicos, frecuentes en los gabinetes de la época, así como láminas para apoyar la explicación de la asignatura.